Esta es la continuación del post Fases del proceso de termodesinfección. A continuación veremos la limpieza de rotatorios en clínicas dentales.
La limpieza del exterior de los rotatorios con toallitas húmedas sigue siendo la práctica más extendida. La retroaspiración y el uso en contacto directo con los fluidos del paciente hacen que los rotores estén contaminados tras el uso con restos de tejidos, sangre, saliva y microorganismos del paciente.
Los rotatorios entran dentro de la clasificación de Spaulding como material crítico, por tanto recibirán un tratamiento de limpieza, acondicionamiento y esterilización completo. Por supuesto, ha de tenerse suficiente instrumental en la consulta para usar un rotatorio estéril con cada paciente.
Existe una controversia respecto al engrasado del instrumento. Los fabricantes recomiendan el engrasado previo a la esterilización, pero los lubricantes protegen de los efectos de la esterilización, haciendo que puedan quedar microorganismos como esporas viables. Es por ello que muchos fabricantes han introducido desinfectantes en su composición.
Antes de proceder al engrasado es importante desinfectarlo, a ser posible en su interior. Existen máquinas que sirven para el mantenimiento de rotatorios haciendo un engrasado con presión que arrastraría los microorganismos limpiando el interior. Este tipo de aparatos que se encargan de limpiar y engrasar el rotatorio tienen la ventaja de alargar la vida del mismo. Los rotores si no se limpian con regularidad acumulan bioburden en su interior que no solo son fuente de contaminación cruzada, sino que además provocan que se estropeen con mayor frecuencia.
Además de las engrasadoras, existen dispositivos que se encargan exclusivamente de este tipo de instrumentos. No solo los limpian y engrasan, sino que además esterilizan. Otra alternativa es usar las toberas de la termodesinfectadora, que limpiarían el interior del mismo y lo desinfectarían para proceder finalmente al engrasado y esterilización. Dada la complejidad de este tipo de instrumento, sabemos que no todos los autoclaves valdrían para esterilizarlo. Los autoclaves tipo N o S no aseguran la esterilización en el interior tan poco accesible, por lo que solo los autoclaves tipos B podrían asegurar una esterilización completa.
La limpieza del instrumental es fundamental antes de proceder a la esterilización del mismo. Existen diferentes formas de realizarlo y elegiremos la técnica, dependiendo de nuestras necesidades y las de nuestro instrumental. La automatización de los pasos hace de este proceso una forma más productiva, a la vez que se aumenta la eficacia. Es reproducible y susceptible de trazabilidad.
FUENTE: Dra. Gema Maeso Mena. «Principios de Bioseguridad en la Clínica Dental» Editorial Peldaño Media Group. S.L. 2022