Esta es la continuación del post Controles en la fase de acondicionamiento. A continuación hablamos sobre el almacenamiento del material en la clínica dental.
Llegamos a la fase final del proceso de reprocesamiento del material. Hemos recogido, limpiado, secado embolsado y esterilizado nuestro instrumental y vamos a proceder al almacenamiento del mismo.
En odontología no existe una normativa explícita sobre el almacenaje. Nos vamos a referir a recomendaciones de centrales de esterilización.
Almacen clinica dental
El almacenamiento en una clínica dental es fundamental para garantizar la disponibilidad y el correcto manejo de los materiales necesarios en el día a día. Un sistema de almacenamiento eficiente permite organizar insumos como instrumental, materiales de restauración y productos de higiene, asegurando que estén siempre accesibles cuando se requieran.
Es crucial contar con un espacio designado para el almacenamiento de estos materiales, que esté debidamente acondicionado y ordenado. Esto no solo optimiza el tiempo de trabajo del personal dental, sino que también contribuye a mantener un ambiente seguro y libre de contaminación.
La clasificación adecuada de los materiales es otro aspecto esencial del almacenamiento en clínicas dentales. Los insumos deben ser agrupados según su uso, fecha de caducidad y frecuencia de utilización para facilitar su localización y evitar su desuso o expiración.
Además, es importante implementar un control de inventario riguroso. Esto ayuda a prever la necesidad de reabastecimiento y evita la falta de materiales críticos en momentos clave, lo que podría afectar la atención al paciente y la calidad del servicio ofrecido.
La formación del personal en el manejo y almacenamiento de materiales es vital. Un equipo capacitado no solo sabe cómo organizar los insumos adecuadamente, sino que también es consciente de la importancia de la seguridad y la higiene en la práctica dental.
¿Quién lo va a manipular?
El material tras la salida del autoclave va a ser transportado a la sala de almacenaje por el personal encargado de esterilización. Ahora bien, este material posteriormente va a ser manipulado tanto por el personal de esterilización como por el personal que va a transportarlo hasta la sala de cirugía o gabinete odontológico. En un ambiente odontológico pequeño es normal que se encargue la misma persona de todo el proceso, pero en clínicas muy grandes en las que hay especialización del personal es posible que haya varias personas encargadas de esta tarea. Es por tanto, muy importante que el material esté fácilmente identificado para evitar la manipulación innecesaria de los sobres y contenedores.
Al salir del autoclave, el material no se debe tocar directamente con las manos. Los sobres pueden contaminarse con la grasa que podamos tener en las manos. Por ello, el uso de guantes para esta tarea es fundamental.
Al sacar el instrumental, desecharemos aquel que presente dudas sobre su esterilidad y mantenimiento como sobres abiertos, húmedos o que no haya virado el testigo correspondiente. De la sala de esterilización nos dirigiremos a la zona de almacenaje. El transporte debe hacerse en carros de transporte cerrados a ser posible o bien en bandejas.
Recomendaciones en el manejo del material
Siempre con guantes.
Carro abierto.
Manejar el material una vez frío. No abrir el autoclave inmediatamente tras el proceso, pues el choque de temperaturas puede hacer que exista condensación en el interior del sobre que puede humedecer el instrumental y arruinar el proceso.
Otra de las causas por las que no se debe tocar el sobre caliente es porque éste actúa como una esponja y absorbería la humedad de las manos contaminándose con nuestras bacterias.
No manipular más de 3 o 4 veces cada sobre.
Los sobres que se hayan caído al suelo o se hayan desgarrado serán considerados como contaminados y habrá que reprocesar.
Antes de los años 40, el material se guardaba en el lugar de destino (referido a hospitales). Esto supone una multiplicación de los recursos.
Se ha demostrado que la duración de la esterilización depende mucho de cómo se haya almacenado el instrumental. El material ha de guardarse en un lugar que evite la contaminación y facilite la identificación rápida y movimiento del mismo.
Así, si el material es guardado en el interior de alacenas cerradas durará su efecto más tiempo que si se encuentra en estanterías abiertas. En 1983, en el libro de Perkins sobre esterilización se recomienda guardar el material en una sala centralizada. Esto disminuye el número de cajas y el instrumental necesario. Ahorra tiempo y costes.
La regla fundamental del almacenaje es el recambio del material. Es importante a la hora de sacar el instrumental que exista una rotación, así el primero en llegar es el primero en salir. Una norma es ir colocando el material nuevo detrás, así sacaremos el material más antiguo y existirá una rotación.
Reglas de la zona de almacenaje
- Lavarse las manos antes de manejar el instrumental.
- Asegúrese de que el área de almacenamiento estéril sea un área bien ventilada que brinde protección contra el polvo, la humedad, los insectos y las temperaturas y humedades extremas.
- Almacene los artículos estériles para que el embalaje no se vea comprometido (por ejemplo, perforado, doblado).
- No apilar demasiado material. Factores como el peso pueden comprometer el envoltorio. Comprimir o doblar el instrumental puede hacer que se desgarren los empaquetados.
- Etiquete los artículos esterilizados con un número de carga que indique el esterilizador utilizado, el número de ciclo o carga, la fecha de esterilización y, si corresponde, la fecha de vencimiento. La vida útil de un artículo estéril envasado depende de la calidad del envoltorio, las condiciones de almacenamiento, las condiciones durante el transporte, la cantidad de manipulación y otros eventos (humedad) que comprometen la integridad del paquete. Si se utiliza el almacenamiento de artículos estériles relacionados con eventos, los artículos estériles envasados se pueden usar indefinidamente a menos que el embalaje se vea comprometido. Hay discusión acerca de la temperatura y humedad. Se recomienda una temperatura de 23 grados y una humedad no superior al 70%. Más peligrosa que la temperatura es la humedad, la gran enemiga de la esterilidad.
- Colocar el material más voluminoso abajo.
- Colocar el instrumental ordenado por ítem.
- No utilizar elásticos para almacenar porque daña los empaques.
- Evitar corrientes en la sala de almacenaje.
- Mantener las estanterías o contenedores limpios.
- Evalúe los paquetes antes de su uso para detectar la pérdida de integridad (por ejemplo, rasgados, mojados, perforados). El envase se puede utilizar a menos que se comprometa la integridad del embalaje.
Si la integridad del envase se ve comprometida (por ejemplo, rasgada, mojada o perforada), vuelva a empacar y reprocesar el envase antes de usarlo. Si se utiliza el almacenamiento de artículos estériles relacionados con el tiempo, etiquete el paquete en el momento de la esterilización con una fecha de vencimiento. Una vez que esta fecha expire, reprocese el paquete.
Importancia de los armarios cerrados
Se ha demostrado que en condiciones ideales (almacenamiento en un lugar cerrado, sin manipulación ni entrada o salida de aire) el instrumental puede permanecer estéril indefinidamente. El problema es que esa circunstancia es imposible que suceda. Hay estudios que demuestran que los sobres de esterilización duran menos tiempo estériles si están en estanterías abiertas. Se ha demostrado la recontaminación del interior de los sobres en condiciones parecidas a la atmosférica (ambiente contaminado con diferencias de presión simulando condiciones naturales).
Se han hecho varios estudios como el de Dudunkelberg y col para la comprobación de la norma EN 556. Este estudio concretamente utiliza Saccharomyces cerevisiae y el resultado varía dependiendo de la biocarga, dando más resultados positivos cuanto más carga bacteriana haya en el ambiente. Dado que no siempre es posible disponer de armarios cerrados es importante que no contacten con la pared.
Como regla general ha de estar el material, de 50 a 60 cm del suelo, a 100 cm del techo y a 12 cm de la pared.
Como resumen, el transporte y el almacenaje del instrumental es tan importante como la calidad del embalaje. Cuanto menos la toquemos, y siempre con guantes, mejor. Y si es posible en alacenas cerradas, mejor.
FUENTE: Dra. Gema Maeso Mena. «Principios de Bioseguridad en la Clínica Dental» Editorial Peldaño Media Group. S.L. 2022